Consorcio Agroecológico Peruano

EL DESAFÍO ACTUAL: REVERTIR LAS CRISIS SANITARIA, CLIMÁTICA Y  ALIMENTARIA

Con una Ciudadanía empoderada

CAP – El Consorcio Agroecológico Peruano (CAP), organización de la sociedad civil integrada por productores, consumidores, cocineros e instituciones de desarrollo, ante la crisis sanitaria y sus efectos colaterales propone que el cuidado de la salud integral y el desarrollo de la agricultura familiar, en especial la agricultura ecológica acorde a los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) sea considerada una acción impostergable.

El escenario de la pandemia generada por el COVID 19 ha permitido identificar y visibilizar el impacto del modelo económico mercantilista y consumista en la crisis sanitaria y ambiental por la inadecuada relación que los seres humanos establecen con la naturaleza y el medio ambiente, lo cual se expresa en:

    • La acelerada extinción de biodiversidad, la sexta más devastadora en la historia del planeta.
    • El cambio climático por efecto de la emisión de gases de efecto invernadero
    • La deforestación y destrucción de la flora y fauna natural y modelos agroindustriales que han facilitado el intercambio de virus y bacterias entre animales y seres humanos
    • La depredación de los recursos naturales
    • El predominio de la producción industrial de alimentos que simplifica los sistemas productivos
    • Las débiles políticas y programas de salud preventiva
    • La supremacía de la agricultura monocultivista con alto uso de agrotóxicos que contaminan el suelo, el agua y el ambiente
    • Políticas de Estado sin un enfoque integrador de lo urbano y lo rural
    • Los mercados obsoletos de alimentos generadores de residuos y desperdicio.
    • Interés en orientación en la asignación de los recursos para la ciencia y la tecnología
    • Individualismo y deshumanización en la vida cotidiana

De otro lado, la pandemia actual también está mostrando -al país y al planeta- que la desigualdad, la pobreza y las poblaciones vulnerables urbanas y rurales se han incrementado. Que hay enormes carencias de servicios básico y servicios de salud; una producción de alimentos con alta carga de plaguicidas peligroso; y un inadecuado aprovechamiento de los recursos genéticos de la agrobiodiversidad andina y amazónica. En consecuencia, las políticas resultan siendo inoperantes. Las políticas ambientales no integran a la agricultura y las políticas agrarias no integran los factores ambientales, el cambio climático, ni el reconocimiento a la contribución de los pueblos originarios porque la prioridad es la agroexportación y el agronegocio.

En esas condiciones de abandono de la agricultura familiar y poca relevancia a la alimentación saludable, no es de extrañar que la pandemia afecte los sistemas inmunológicos debilitados por una mala alimentación en amplios sectores de la población y por falta de prevención de enfermedades epigenéticas (autogeneradas) como son la diabetes, la obesidad y el sobrepeso.

En ese contexto, proponemos 10 medidas de corto y mediano plazo:

    1. Que las políticas de salud y alimentación saludable sean intersectoriales, descentralizadas cumpliendo la subsidiaridad en los distintos niveles de gobierno nacional, regional y local con recursos y eficiencia en su gestión, como lo plantean los gremios agrarios;
    2. Generar institucionalidad adicional en el marco de la Ley de Fomento de la producción orgánica, ecológica y la Ley de Alimentación Saludable, con herramientas orientadores similares a las Guías Alimentarias de MINSA.
    3. Impulsar la transición y masificación de la agroecología con visión territorial por ser el enfoque que integra la producción agrícola con el cuidado de la salud (humana, vegetal y animal), la naturaleza, los conocimientos ancestrales y la cosmovisión de culturas milenarias, con el aporte de distintas disciplinas.
    4. Promover experiencias comunales de conservación de semillas y de agrobiodiversidad andina y amazónica.
    5. Fortalecer los mercados locales y los sistemas agroalimentarios sostenibles y resilientes como lo proponen la Municipalidad Metropolitana de Lima; las asociaciones de productores ecológicos urbanos y periurbanos a través de repartos a domicilio especialmente difundidos en forma solidaria en esta cuarentena y después con ferias ecológicas y mercados saludable.
    6. Asignar recursos a la investigación, la capacitación y la asistencia técnica de base agroecológica, convocando a universidades, instituciones, profesionales y técnicos especializados; desarrollando mecanismos e instrumentos que faciliten la respuesta a la problemática de la agricultura familiar con participación efectiva de los gremios agrarios; los organismos de la sociedad civil (OSC) especializados y la juventud agroecológica.
    7. Desarrollar las cocinas locales y la gastronomía saludable, biodiversa y sostenible articulada a cadenas cortas, libres del uso de plaguicidas.
    8. Apoyar y fortalecer redes de distribución bio-seguras para la agricultura familiar y la agricultura urbana con precio justo con sistemas de financiamiento dirigidos a mujeres y jóvenes, especialmente.
    9. Promover la capacitación y sensibilización para que las organizaciones de productores gestionen metodologías de autocuidado y el manejo de tecnologías de información y comunicación (TIC).
    10. Promover estilos de vida saludables, sostenibles y armónicos con su entorno con sistemas de monitoreo y vigilancia ciudadana.

Frenar la pandemia empoderando a la ciudadanía.

Lima, 07 de abril 2020

PRONUNCIAMIENTO CAP

Frenar la pandemia empoderando a la ciudadanía

A los 54 días de la declaración de emergencia por el COVID19 en el Perú, el Consorcio Agroecológico Peruano (CAP), manifiesta lo siguiente:

Vivimos aun un momento crítico en todo el país, generado por la emergencia sanitaria. En varias regiones, el incremento de infectados y fallecidos víctimas del coronavirus puede ser incontrolable. Por esa razón, estamos de acuerdo con la ampliación del estado de emergencia
hasta el 24 de mayo anunciada por el Presidente Martín Vizcarra.

En ese contexto, el Alcalde Jorge Muñoz Wells a nombre de la Municipalidad Metropolitana de Lima ha hecho público un Manifiesto titulado “Segunda ola para enfrentar el COVID 19 desde lo territorial” aportando un diagnóstico adecuado del problema y proponiendo mejoras a incorporar, con las que coincidimos.

    • La cuarentena y el aislamiento social lograron parcialmente sus metas entre otras razones por la insuficiente articulación de la estrategia sectorial del gobierno nacional en los ámbitos de competencia de los gobiernos locales y regionales, alargando la batalla innecesariamente y haciendo insuficiente el sacrificio de la población.
    • Para enfrentar el problema es urgente aplicar un enfoque territorial que complemente las acciones de los tres niveles de gobierno y promueva la participación de los actores sociales para atender la pandemia desde una visión global y actuando diferenciadamente según su avance en las regiones y distritos, asegurando la distribución del Bono Familiar Universal en todos los rincones del país.
    • En el tema alimentario, el Manifiesto propone un nuevo modelo de mercados locales como parte de un sistema alimentario territorial saludable, con protocolos de bioseguridad, recursos y capacidades municipales, aplicando pruebas a los comerciantes en coordinación con MINSA y ampliando los horarios de atención para evitar aglomeraciones. También es necesario impulsar los mercados itinerantes y móviles y retomar las ferias ecológicas promovidas por CAP y la Red de Biomercados con protocolos sanitarios y horarios especiales para personas vulnerables.
    • Finalmente consideramos urgente impulsar en diálogo con la autoridad local una campaña de valores ciudadanos y una educación para el cambio y la sostenibilidad, con énfasis en la alimentación saludable y la salud preventiva desde una agricultura ecológica, libre de agrotóxicos y de cultivos transgénicos.
    • Todo lo anterior pone en la agenda nacional a la agricultura familiar como la principal proveedora de alimentos del país, la que debe ser apoyada desde el Gobierno con el Fondo de Salvataje y Reactivación de la Agricultura Familiar propuesto por CONVEAGRO.