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SEGUNDA REFORMA AGRARIA: EL MODELO ES LO QUE IMPORTA

#CAP - Noticias CAP octubre 18, 2021

El anuncio de la llamada segunda reforma agraria levantó un interesante debate y muchas especulaciones. Finalmente se expresó como un mayor apoyo a la  pequeña agricultura familiar y  se sintetiza en las siguientes medidas:

1. Creación del Gabinete de Desarrollo Agrario y Rural.

2.  Ajustes en la franja de precios e inicio de estudios para una planta de producción de fertilizantes.

3. Programa d compras públicas de alimentos para la agricultura.

4. Programa de siembra y cosecha de agua.

5. ley de perfeccionamiento de cooperativas agrarias, beneficios de cooperativas serán aplicables para las comunidades campesinas y nativas.

Todas estas medidas al parecer apuntan a un modelo convencional de agricultura, desdiciendo a lo expresado por el señor ministro de Agricultura, en reiteradas oportunidades, que la producción agrícola agroecológica es una tendencia mundial como política de prevención en salud. 

Para tener un mejor entendimiento acerca de las medidas propuestas, es necesario recordar que la agricultura peruana se caracteriza por tener tres tipos diferenciados de producción:

  1. La gran agroexportación.- Aquí se planifica su producción en función a la demanda internacional de alimentos.
  2. La mediana producción agrícola.- se caracteriza por el uso intensivo de la tierra principalmente para el consumo interno. Es el caso de los agricultores arroceros, maiceros y criadores de ganado vacuno.
  3. La agricultura familiar.- Se caracteriza por el acceso limitado a los recursos tierra, agua y capital, la estrategia de supervivencia de ingresos múltiples y por su heterogeneidad. Es dominada por las unidades que destinan su producción a la subsistencia, el mercado interno, aunque también, según su tamaño, a la exportación, como en el caso del cacao y café.

En este contexto, la presente reforma agraria está dirigida principalmente a la pequeña y mediana agricultura que recién a partir del 2021 han formado parte de las preocupaciones de los gestores de políticas al crearse el viceministerio de agricultura familiar con el objetivo de atender a este sector que cuenta con más de 2 millones de agricultores y que son los que nutren la canasta alimentaria de todos los peruanos.

Sin embargo dentro de los anuncios no aparece el tema de la necesidad de la producción de alimentos saludables, la sostenibilidad ambiental  en la gestión de los sistemas productivos y tampoco políticas para adaptar las unidades productivas al proceso de cambio climático.

Se anuncia por el contrario, la planta  de producción de fertilizantes, lo que muestra la verdadera cara del modelo agrario propuesto, sin considerar los costos sociales y ambientales del uso de fertilizantes convencionales y plaguicidas que desdicen la posibilidad de un enfoque basados en la sostenibilidad. 

El modelo basado en fertilizantes y plaguicidas está en crisis a nivel global hubiera sido deseable que esta segunda forma agraria se enfoque en una agricultura sostenible y resiliente que se enfoque en cuidar la salud de la gente, del ambiente, que encare el cambio climático de manera integral y que el eje central sea la producción de alimentos saludables y diversos para todos y todas.

Se ha anunciado un aumento significativo en las compras públicas de productos agrícolas para los programas sociales, así como el programa de siembra y cosecha de agua. Se trata de medidas que benefician principalmente a los pequeños agricultores.

No obstante, las medidas en cuestión no han tocado varios puntos que, para nosotros, son de vital importancia, por ejemplo:

  • Agroecología y Medio Ambiente

Como Consorcio Agroecológico Peruano nos preocupa la ausencia de medidas concernientes a la promoción de la agroecología como una alternativa a la crisis climática que vive el mundo y por supuesto, el Perú no está ajeno. Debido a la situación de pandemia, nos hemos visto en la necesidad de promover una alimentación saludable como mecanismo para fortalecer nuestro sistema inmunológico. Tener en cuenta que los agroquímicos son fuente de envenenamiento y debilitamiento de la salud de los peruanos.

  • Agroexportación, Tierras y Régimen laboral

Otro gran ausente es el tema de la gran agricultura que en su expansión viene generando conflictos territoriales y acaparamiento de agua en comunidades de diferentes regiones del Perú.

De otro lado, no se consideró nada respecto al régimen laboral en el sector agrario, situación que dejó en incertidumbre al sector por completo, considerando que el año pasado los conflictos sociales se multiplicaron por este tema.

  • Ordenamiento Territorial

De la relación entre la minería e hidrocarburos con la agricultura familiar, han surgidos enormes conflictos territoriales que ni siquiera se han mencionado en la propuesta de reforma, por lo que dejaron abierta la posibilidad de nuevos enfrentamientos sociales a futuro.

  • Cambio Climático

Si no se ha visto la producción agrícola como una oportunidad para fomentar la oferta de productos saludables libres de agroquímicos, tampoco se ha considerado la urgencia de gestionar ciertos cambios en relación al enfoque productivo para afrontar los efectos de la crisis climática. La propuesta de la creación de una planta de fosfatos es la cara visible del modelo convencional y contaminante de agricultura.

  • Asistencia técnica

Debe plantearse una propuesta clara de asistencia técnica, con metas concretas y que se exprese en programas que incluya la capacitación de los funcionarios del Midagri a nivel nacional en temas vinculados a la agricultura agroecológica que es la que nos permite contar con alimentos saludables, cuidar el ambiente, encarar el cambio climático y conservar nuestra biodiversidad.

  • Cadenas cortas de comercialización

La implementación de cadenas cortas de comercialización desde los municipios distritales es un paso fundamental para dinamizar las economías locales y mejorar los ingresos y la calidad de vida de los pequeños agricultores familiar.

  • Defensa de las tierras agrícolas

El Perú es un país de escasas tierras agrícolas que generalmente están a lo largo de los ríos, en los valles interandinos, entre otros.  No existe una política para proteger estos escasos suelos  costeros que están a merced de la vorágine inmobiliaria que cubre miles de hectáreas de suelos productivos con cemento, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de los peruanos.

Urgimos al Midagri a incluir estos temas en la segunda reforma agraria, más aún cuando contamos ya con una dirección general de Desarrollo Agrícola y un Programa Nacional de Producción Agroecológica  que sólo espera la firma del Ministro para ser implementada de modo de impulsar la transición de la agricultura familiar   hacia este modelo resiliente, sostenible y saludable.

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