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La transición agroecológica adaptada a cada tipo de productor

#CAP - Noticias CAP octubre 22, 2021

¿Qué necesitamos en Perú para que la agricultura ecológica siga avanzando? – segunda parte

La transición de la agricultura peruana hacia la producción ecológica es urgente. La propuesta es concretar tal apremio mediante el Programa Nacional de Agroecología.

Los estudios reconocen la existencia de dos millones de unidades agropecuarias, las cuales podrían progresar significativamente sus recursos productivos, su seguridad y soberanía alimentaria y la salud de su familia si adoptaran algunas de las prácticas agroecológicas que integran, actualizan e innovan las prácticas tradicionales de nuestra agricultura ancestral peruana. El 3 de octubre de este año, el gobierno del presidente Pedro Castillo presentó la Segunda Reforma Agraria y consideramos de interés tomar en cuenta las observaciones y los aspectos que a continuación exponemos.

Dos observaciones vitales a la Segunda Reforma Agraria

Primero: ‘Inviable corregir la desproporción en la tenencia de tierras a corto o mediano plazo’

Según el estudio de Fernando Eguren (2015) en Perú, el 99% de las unidades agropecuarias (UA) está constituida por agricultura familiar con más de 2 millones de UA, y el restante 1% está en manos de los empresarios agrarios, poseedores de unas 33 000 empresas.

“En términos del número de productores, el peso de la AF es mayoritario tanto a nivel país, como a nivel regional y departamental. En el 2012, según el CENAGRO, la AF concentró al 99% de los productores de todo el país, al 96% de los productores en la costa, al 99% de los productores en la sierra y al 98% de los productores en la selva. Asimismo, el número de productores de AF asciende a los 2 millones 181 mil 977, los cuales, la mayoría (64%), se localizan en la sierra. A escala departamental, no existe un departamento donde la participación de la AF sea menor al 90% del total de productores. Más bien, la presencia de productores de AF es mayoritaria en todos los departamentos llegando a constituir casi la totalidad de productores en algunos de ellos: Cajamarca (99.7%), Apurímac (99.5%) y Ayacucho (99.5%).

La agricultura familiar, que involucra a cerca de 10 millones de peruanos, representa el 24% de la PEA ocupada, el 86% del Valor de la producción agrícola y el 69% del Valor de la producción pecuaria, pero sólo cuenta con el 48% de las tierras estandarizadas* (al final de este artículo se explica el concepto de ‘tierras estandarizadas’).

El empresariado agrario posee el 52% de las tierras estandarizadas lo que significa que en estos momentos la concentración de tierras es significativamente mayor que la que hubo antes de la primera reforma agraria de Juan Velasco, implementada entre 1969 y 1974 (Eguren et al; 2018).

Con estos datos, una “Segunda Reforma Agraria” que busque realistamente contrapesar esta gran desproporción resulta aún utópica.

Segundo.  ‘Indiferencia a la promoción de una producción más acorde con la mayoría de productores’

Desde el punto de vista tecnológico, la Segunda Reforma Agraria plantea continuar con un modelo productivo irresponsable y culpable de los altos índices de contaminación como de los fenómenos del cambio climático. Insistir en promover una producción alimentaria con agrotóxicos resulta absurdo cuando las condiciones -nacional y mundial- demuestran la tendencia hacia la producción y el consumo ecológico. Hoy en día, y más con la pandemia por el COVID-19, el respaldo y la elección por alimentos saludables, ecológicos, nutracéuticos, libres de agrotóxicos y transgénicos supera todas las expectativas.

Nuestra posición es que el modelo de producción agroecológica, a la par que fomentar un sistema limpio y respetuoso de nuestros recursos y de nuestra biodiversidad, también logra otro aporte esencial, que es el de ser más acorde a la realidad y a la idiosincrasia de la mayoría de nuestros productores peruanos de la pequeña agricultura familiar. En otras palabras, el Programa Nacional de Agroecología beneficiaría a las más de dos millones de unidades agropecuarias, y de paso, a los más de 33 millones de peruanos que tendríamos acceso a productos más sanos y seguros.

La transición agroecológica

Miguel Altieri, reconocido agroecólogo latinoamericano, define qué es la transición agroecológica,

Proceso de cambio en las prácticas agrícolas y la readecuación biológica de un sistema agropecuario utilizando los principios agroecológicos para lograr resultados equilibrados en torno a la producción, la independencia de insumos externos especialmente agroquímicos, la restauración de todos los procesos ecológicos y sociales que le permitan acercarse a la sustentabilidad, con especial atención a la identidad cultural de la comunidad o del territorio.

A partir de esta definición es necesario además,  reconocer que la transición debe adaptarse a los diferentes ‘tipos’ de productores en Perú. El presente artículo propone una tipología de agricultores basada en los conceptos agroecológicos. Con ello deseamos trazar un camino adecuado de transición para cada tipo de agricultor.

Tipología de productores peruanos desde la visión agroecológica

Tipo 1 Productor ecológico

Perú posee más 100 000 unidades agropecuarias certificadas como ecológicas, la mayoría dedicada a producir para la exportación de café, cacao, plátano, quinua, mango, kion, arándanos. Todas estas unidades productivas cumplen con los criterios agroecológicos de vetar el uso de agrotóxicos.

En paralelo existe un grupo de productores ecológicos engarzado exclusivamente al mercado nacional a través de bioferias/ecoferias, mercados saludables y biotiendas. Se trata productores con una oferta muy diversa, tanto de productos frescos como de productos procesados. Su oferta es tan variada que cubre más de 1500 productos diferentes, 20 veces más que los 75 que se exportan. Un gran número de estos productores locales cuentan con certificación de tercera parte y otros con respaldo del SGP y todos son pequeños productores.

El objetivo de un Programa Nacional de Agroecología podría ser el incrementar aún más este tipo de productores para beneficio de nuestros consumidores nacionales.

Tipo 2 Productor tradicional

En Perú se calculan en más de 700 000 unidades agropecuarias de agricultura tradicional andina y amazónica que han heredado técnicas usadas por cientos de años, muchas de estas hoy en día conocidas como “agroecológicas”; por ejemplo, la asociación y rotación de cultivos, el uso de guano, cobertura de suelos, manejo de bosques, entre muchas otras. Su productividad es aún baja y su relación con el mercado casi inexistente. En ocasiones utiliza abonos sintéticos y plaguicidas cuando producen cultivos “comerciales”, como papa, ajo, cebolla y coca.

El objetivo de un Programa Nacional de Agroecología podría potenciar a este tipo de productores, consolidando sus prácticas ya agroecológicas y relacionándoles más competitivamente con los mercados ecológicos y de alimentación saludable del país. En este grupo encontramos concentrada la enorme agrobiodiversidad peruana por lo que resulta estratégico favorecerles explícitamente con políticas específicas.

Tipo 3 Productor agrotóxico

En Perú se calcula en más de un millón de unidades agropecuarias las que utilizan intensiva e indiscriminadamente fertilizantes sintéticos y plaguicidas de etiqueta roja, amarilla y azul, reconocidos a nivel mundial como los más dañinos para el ambiente y para la salud de las personas. A su vez, son los más baratos y por tanto, con mayor accesibilidad para los productores pequeños, haciendo de este sector el más vulnerable, y con mayor índice de intoxicación porque suelen usar los agrotóxicos de manera informal, descuidada y sin asesoría técnica. Sus productos tienen como destino el mercado nacional con poco o nulo control por parte de las autoridades, por lo que el consumidor de las ciudades vive en riesgo diario con el consumo de papas, tomates, cebollas, ajos; manzanas, fresas, cítricos, y un largo etcétera.

El objetivo de un Programa Nacional de Agroecología podría reducir drásticamente el uso de fertilizantes sintéticos especialmente los nitrogenados (como la urea) impulsando los alternativos orgánicos (biol, compost, humus, microorganismos eficientes, guano de islas), y, controlando y supervisando el uso de los plaguicidas más tóxicos remplazándolos en una primera etapa con los de etiqueta verde y los alternativos ecológicos ya existentes en el mercado.

Tipo 4 Empresarios agrarios

El sector de empresarios agrarios está dedicado a la agroexportación y sabiendo que está bajo la lupa de los controles internacionales utiliza fertilizantes y plaguicidas de las versiones mejoradas, y bajo los criterios técnicos recomendados por las propias compañías comercializadoras; es decir, invierte en tecnología más cara pero más eficiente porque su nicho de mercado lo permite y se los exige. Efectivamente, sus clientes exigen que los productos con destino a Japón, EEUU y países de Europa tengan menos sustancias nocivas que los máximos permitidos, y para confirmarlo aplican análisis antes de enviar los productos para evitar les sean devueltos. Sin embargo, las estadísticas muestran que el 20% de las devoluciones se deben a que se identificaron sustancias prohibidas, o, sustancias por encima del límite máximo permitido.

Este grupo de empresarios agrarios ha sido el más favorecido en los últimos 30 años por los incentivos que les han otorgado los gobiernos anteriores. Confiamos en que este gobierno establezca lo antes posible cuál debe ser su aporte real de impuestos. Igualmente, se espera que retribuyan con un jornal decente a sus trabajadores y que compensen el ser un sector favorecido compartiendo su experiencia, capacidad técnica y manejo del mercado internacional.

Tal como hemos expuesto, un Programa Nacional de Producción Agroecológica beneficiaría al sector que actualmente se encarga de abastecer nuestros alimentos diarios, y, el proceso de transición hacia una producción agroecológica es viable si tomamos en cuenta a cada tipo de productor y adaptamos el apoyo a las características de estos.

*Las tierras estandarizadas

Las tierras estandarizadas, a diferencia de las sin estandarizar, permiten comparar tierras que se distinguen por su productividad potencial asociadas a las diferencias en el acceso al riego, uso agrícola/no agrícola y diferencias regionales. Los coeficientes de estandarización utilizados en la base de la ENAHO son los siguientes:

Nota

Este artículo es el segundo de una serie de tres. Recomendamos leer el primer artículo: ¿Qué necesitamos en Perú para que la agricultura ecológica siga avanzando?

En el tercer artículo sustentaremos la necesidad de tener un Programa Nacional de Producción Agroecológica para poder avanzar en el escalamiento de la agroecología en Perú, estén atentos. Esperamos sus comentarios y sugerencias.

Bibliografía

Eguren López, Fernando; Pintado Linares, Miguel. Contribución de la agricultura familiar al sector agropecuario en el Perú. Lima, CEPES, 2015.

Eguren C., Lorenzo; Eguren L. Fernando; Durand, Francisco. ¿Liberalismo o mercantilismo? Concentración de la tierra y poder político en el Perú. Lima, CEPES y OXFAM, 2018.

https://www.iis.unam.mx/wp-content/uploads/2020/10/Eguren_2018.pdf

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